Contenido
[editar]Visión general
El libro se divide en un prólogo y cuatro partes:
Descripción detallada de los términos y conceptos que se emplearán a lo largo del libro; algunos conceptos necesitan una definición completa por ser originarios del Libro de Urantia (p.ej.: absonito, trioidad, Majestón, etc.)
- Parte I: El universo central y los superuniversosL E
En esta primera parte se describe a Dios, la Trinidad, las personalidades más elevadas de la administración universal, la isla del paraíso, el universo central de Havona y los superuniversos.
- Parte II: El universo local L E
Se describe la formación y creación del universo local y de sus habitantes, la implantación de vida, los adanes y evas planetarios, la rebelión de Lucifer.
- Parte III: La historia de Urantia L E
Describe la historia del planeta tierra desde antes de que se formara el sistema solar hasta la época de Jesús de Nazareth, incluye un análisis geológico, sociológico y cultural de la evolución.
- Parte IV: La vida y las enseñanzas de JesúsL E
Relato de la vida de Jesús de Nazareth desde antes de nacer hasta después de morir, año por año. Este relato ocupa un tercio del total de páginas del libro, las tres partes anteriores conforman el marco conceptual donde debe ser interpretada la vida de Jesús.
[editar]Contenido teológico y cosmológico
El Libro de Urantia declara la existencia de un
Dios trino
L E, personal, autoconsciente y volitivo que es creador y sostenedor del
Universo y está motivado -en la relación con sus criaturas- primordialmente por el Amor (definido como "el deseo de hacer el bien a los demás"). Por ello declara que en lo que respecta a las criaturas del universo, Dios es ante todo un Padre. Si bien tiene semejanzas con el
cristianismo, no es una extensión ni una escisión de él. Presenta una nueva perspectiva de los dogmas de la Trinidad y la divinidad de
Jesús de Nazareth pero niega rotundamente otros como la virginidad de María, su inmaculada concepción, la doctrina de la expiación, el infierno, el purgatorio y la resurrección de la carne. No obstante, el Libro de Urantia sí que contempla una figura universal femenina asociada a la divinidad de Jesús: el Espíritu Madre del Universo Local.
Describe al universo como centrado en la "Isla Eterna del Paraíso"
L E, punto focal y morada eterna de la deidad. Informa sobre la existencia de un universo central, llamado "Havona"
L E, que envuelve a la Isla del Paraíso formado por mil millones de mundos organizados en siete niveles concéntricos. Tanto el Paraíso como Havona son co-eternos con la deidad, así como todos los habitantes nativos de ese universo central, los trascendentales.
En torno a este universo central giran siete supercreaciones del tiempo y el espacio, los siete superuniversos
L E en proceso de creación y evolución. Cada superuniverso se organiza en diez sectores mayores, cada sector mayor en cien sectores menores, cada sector menor en cien universos locales, cada universo local en cien constelaciones, cada constelación en mil sistemas locales y cada sistema a su vez es integrado por hasta mil planetas habitados. Urantia es el planeta 606 del sistema de Satania en la constelación de Norlatiadek del universo local de Nebadón. Nebadón es un universo local del sector menor de Ensa en el sector mayor Splandón en el séptimo superuniverso, Orvontón.
Los siete superuniversos son creados a imagen de una de las posibles combinaciones de la Trinidad, Padre, Hijo, Espíritu, Padre-Hijo, Padre-Espíritu, Hijo-Espíritu y Padre-Hijo-Espíritu y en cada uno de ellos se desarrolla primordialmente uno de los siete propósitos de la deidad, de los cuales el libro únicamente revela el desarrollado en nuestro superuniverso: la elevación de las criaturas humanas desde el nivel material de existencia hasta el nivel espiritual. Más allá de los siete superuniversos existen los llamados niveles del espacio exterior, donde se está acumulando y organizando materia pero donde aún no hay vida. Cada nivel es notoriamente mayor que el anterior en extensión y potencialidad de materia contenida.
La elevación y espiritualización de la criatura material es el propósito primordial de nuestro superuniverso y es el tema central de la revelación de Urantia.
El
Libro de Urantia sostiene que cada ser humano en este planeta cuya mente sea normal -esto es que sea capaz de decisión moral- y haya cumplido los seis años de edad, está habitado por un fragmento absoluto cualificado del Padre Universal
L E. Dios mismo reside en la mente de cada persona compartiendo todos sus pensamientos, sentimientos, alegrías, tristezas, temores y ansiedades como guía inspiradora de la personalidad, pero actúa únicamente cuando la criatura -haciendo uso de su libre albedrío- busca esa guía. Este fragmento residente realiza una copia de toda experiencia de la criatura que sea de valor espiritual y la mantiene para que sea parte integral de la criatura al despertar tras la muerte física.
Define el pecado como la oposición consciente y volitiva a la voluntad del padre
L E y hace referencias constantes a nuestra búsqueda de la Verdad en la realización de la Voluntad de Dios. La remisión de los pecados debe entenderse como el restablecimiento de las relaciones leales entre la criatura y su creador.
El
Libro de Urantia augura un camino muy largo de perfeccionamiento y espiritualización para transformar a la criatura material en un espíritu exaltado, más de quinientos niveles pre-espirituales y mil millones de escalas en el camino espiritual antes de alcanzar al Padre.
L E
El libro incluye temas como historia, sociología, paleontología, arqueología, evolución y otros muchos que hacen al marco conceptual total del libro. Sostiene la existencia de una vasta organización universal creada en gran parte para fomentar la evolución de las criaturas materiales hasta el nivel de perfección paradisíaca, basando fundamentalmente esa evolución en la experiencia personal de la criatura.
Esquemas de la cosmología urantiana












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Citas Interreligiosas
En el siguiente párrafo se citan -sin mencionarlo- los libros sagrados de varias religiones: hinduismo (Atharva Veda, Brihad-Aranyaka, Upanishad, Bhagrata Purana, Bhagavad Gita, Visnú Purana), islamismo (Sagrado Corán), sikhismo (Jopji), taoísmo (Tao-Te-King, Shi Jing), zoroastrismo (Yasna) y cristianismo (Santa Biblia).
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- «No hay sino un Dios, el Padre infinito [1 Corintios 8:6], quien también es un Creador fiel [1 Pedro 4:19]. El Creador divino es también el Ordenador Universal [Atharva Veda 13.4.3,12,20], la fuente y destino de las almas [Brihad-Aranyaka Upanishad 3.9.1,10]. Él es el Alma Suprema [Bhagarata Purana 11.18.32], la Mente Primordial [Bhagavad Gita 10.12,13,1,16], y el Espíritu Ilimitado de toda la creación [Vishnu Purana 1.1.35]. El Gran Controlador no comete errores [Shi Jing 3.3.3.12.8-10]. Él resplandece en majestad y gloria [Corán 57:3]. Dios el Creador está completamente exento de temor y enemistad. Es inmortal, eterno, existente por sí mismo, divino y magnánimo [Jopji, preámbulo]. ¡Cuán puro y hermoso, cuán profundo e insondable es el excelso Antecesor de todas las cosas! [Tao-Te-King 4.2,1] El Infinito es más excelente por lo que él se imparte a sí mismo a los hombres [Tao-Te-King 41,3]. Es el principio y el fin, el Padre de todo propósito bueno y perfecto [Yasna 31.8]. Con Dios todas las cosas son posibles [Mat. 19:26]; el Creador eterno es la causa de las causas [Vishnu Purana 1.1.35].»1 - Fundación Urantia, Libro de Urantia (p.34.1)